La comunidad perijanera ha tenido la fortuna de que en ella han brotado espíritus decididos a conocer su historia y a contar, dejando puesto en negro sobre blanco, todo lo que han aprendido sobre el devenir de nuestras gentes y comunidades. San José de Perijá, nuestra entrañable Cataneja, no es la excepción.
Y esta vez es Omar de Jesús Martínez González, catanejero gran amante de la historia, la poesía, la música, la tradición y la cultura perijaneras, quién nos regala una obra que es producto de su pasión por nuestra tierra, y que los perijaneros actuales y futuros sabremos disfrutar y conservar en beneficio de nuestra memoria colectiva.
La curiosidad innata de Omar y su excelente memoria le han permitido atesorar numerosas historias, que él ha sabido extraer de múltiples fuentes. Rescatando testimonios orales de nuestros mayores, o leyendo la ya bastante abundante obra escrita que da cuenta de la historia catanejera, perijanera y zuliana, creo que él ha sentido la emoción de armar su propio rompecabezas sobre la historia y tradición de Cataneja y sus familias, una historia que bien merece ser contada. Es la impresión que me queda al leer esta obra.
Pero es su vocación de comunicador, creo yo, lo que le ha impulsado a ofrecernos está obra. No contento con la poesía y la música que ya ha creado, ni con su quehacer en la radio y las redes sociales (también dedicadas a nuestra historia, cultura y tradición) ha decidido poner por escrito lo que ha aprendido sobre el devenir de San José de Perijá desde sus primeros tiempos en el siglo XIX. Este libro ayudará a muchos catanejeros actuales a trazar en el tiempo su relación de parentesco con los esforzados pioneros perijaneros que a mediados de ese siglo se aventuraron a establecer sus hogares más allá de la frontera sur por ellos conocida, más allá del río Apón.
Su talento de escritor, que le conocíamos muy bien a través de la poesía, ahora lo vemos aplicado a la crónica. Una crónica que no se limita a datos y hechos verificables, sino que él sazona con su imaginación para imprimirle una cara y un ritmo más humano. De esa manera nos presenta a los fundadores y primeras familias de Cataneja de una manera muy amena. Su imaginación, siempre respetuosa de un principio de verosimilitud, logra presentárnoslos a través de una agradable lectura. Todo eso producto de un ejercicio de empatía, para aproximarse a aquellos seres humanos ya ausentes.
Sin duda, vale la pena leer “Cataneja. Morada de Manantiales”, así como difundirla y conservarla para nuestras familias y para las generaciones futuras.
¡Felicitaciones, Omar!
Nerio Enrique Romero González
Montreal, Canadá, Marzo del 2024